¡Dios lo prometió y nosotros así lo queremos ver! No es justo que hagamos todo lo que está escrito en Su Palabra, y no veamos los resultados. No podemos estar toda la vida preocupados por causa de los problemas.
Como aceptar que la persona venga hasta nosotros y nos diga: ¡mi vida no ha cambiado! La persona tiene que estar realizada en todas las áreas de su vida, no podemos aceptar lo contrario, y nunca aceptaremos, pues quien cree tiene que ver los resultados en su vida.
El problema no es la falta de fe, sino la indecisión. Lo que falta es que la persona se decida: “los problemas que hay en mi vida tienen que resolverse, y el momento es ahora.” Lo que agrada a Dios es tener la convicción de lo que va a acontecer. Mientras la vida de la persona no esté completa, realizada…no va a agradar Dios.
Quienquiera vencer toda “mentira del mal”, tiene que estar decidido. Es sí o no. Y lo normalmente observamos en la Iglesia es que las personas tienen fe, sin embargo están dividas. Y siendo así la vida de la persona se hace débil, porque está indecisa. En la época de Elías existía el mismo problema, había una sequía tremenda, faltaba todos los recursos por culpa de la indecisión del pueblo. No sabían quien era el verdadero dios.
Mientras no exista una entrega total, una confianza absoluta en el Dios Todopoderoso, creador de los cielos y tierra, los problemas nunca se resolverán.
¿Hasta cuando la persona va a desear una cosa y al mismo tiempo aprender a convivir con lo contrario? La persona sueña con la unión de la familia, pero convive con la separación; sueña en poder practicar un deporte, trabajar de forma normal, pero tiene que adaptarse a su problema de salud… Si la persona no se decide en primer lugar en su mente, siempre vendrán otros que decidirán por ella.
Si usted cree que Dios es el Creador de todo, ¿será que es difícil para Él cambiar su interior, su vida, su salud, su familia, su vida económica?
En Familia Unida, aprendemos a superar los problemas internos y externos, aprendemos a ser personas realizadas.
El año está terminando pero, ¿cómo acabará para usted?
¿Cuál es el nombre de su dios? El abogado, el dinero, los amigos, el conocimiento…
Para que usted sea una persona realizada en todas las áreas de su vida, es necesario tomar una decisión, y esta decisión, tiene que ser radical: ¡Es todo o nada!
Dios sólo cumple con Su Palabra cuando estamos decididos a ver Sus Promesas cumpliéndose en nuestras vidas.

Su siervo en Cristo, Obispo Julio César.







