
¿Cuál es el relato de su vida? ¡Dios quiere que usted sea una persona completa! Tanto en su vida personal, como en su familia, en su trabajo, en sus negocios…en fin, El quiere que usted sea un vencedor y asi ser un testimonio vivo de Su Poder.
¿Por qué encontramos muchos creyentes fracasados? Sus fracasos no son culpa de Dios, porque Él es perfecto en toda su Plenitud, sino del ser humano. Pero, ¿por qué?
Descubra la respuesta analizando que tipo de cristiano usted ha sido:
1º El que busca el Poder de Dios:
Es aquel que llega a la iglesia y conquista muchas bendiciones: familiares, un matrimonio restaurado, estabilidad financiera, consigue pagar las deudas y, hoy es una persona con éxito, pero, le falta la paz de Dios, Su Presencia y lo más importante, Su Salvación. Son personas que, por no tener la presencia de Dios, son infelices, tienen un vacío interior inexplicable y, muchas veces, hasta llegan a perder sus conquistas.
2º El que busca Su Presencia:
Es aquel que Busca a Dios, que le es fiel y que vive de acuerdo con Su Palabra. Sin embargo, sus fami-liares, vecinos, amigos, muchas veces le preguntan: “¿Dónde está tu Dios?”.
Pues, las maravillas, las señales no son evidentes en su vida. La presencia de Dios transforma y libera al ser humano, pero, ¿Su presencia es todo? ¡No! La Biblia habla de buscar la Presencia de Dios y de Su Poder. ¿Poder para qué? ¿Para orar a Dios? ¡No! Él nos da poder para ver Sus Señales en nuestras vidas y este poder es la fe, que hace de nosotros vencedores.
3º El que busca Su Poder y Su Presencia:
¡Este es el cristiano que Dios quiere que usted sea! Pues, El quiere hacer las dos cosas en su vida: que usted sea lleno de Su Presencia y que también sea un vencedor, que alcance sus metas y haga la diferencia entre los demás. Él quiere que usted disfrute de Su Paz, de Su Salvación, de Su Poder, de Sus Maravillas y vea Sus Señales; que no lo glorifique apenas con palabras, sino a través de su vida, de su victoria, de su llegada a la meta y así conseguir su trofeo.
Vea el caso de Lot, el apenas tenía el poder y, cuando se separo de Abraham, perdió todo, su riqueza, su familia y su integridad. Vea que Abraham era lleno de la presencia de Dios y también de Su Poder, y, por eso, hizo la diferencia. Observe que el espero 25 años por una bendición, pero nunca dudó, ni desanimo ni blasfemó, pues aparte del Poder, él también era lleno de la Presencia de Dios.
El factor que determina su felicidad completa es el uso de la Fe. Usted solo cruzará la línea de llegada- la meta – en el momento en que busque Su Poder y Su Presencia.

Su siervo en Cristo, Ob. Julio Cesar…






